Este corto ha sido realizado por un compañero mío de calamidades, Oriol Roigé. Desde un inicio imaginas que nada bueno se prepara el conductor de The Car. Seguramente sea por su iluminación en la penumbra, su traje (que nos induce a pensar en dinero: en corrupción, soborno...) y el silencio que solo quiebra cuando coloca el retrovisor. Y luego nos choca cómo anda y viste el segundo personaje. Y es que vemos personajes en apariencia opuestos. Pero finalmente la mirada asesina del conductor (el mismo Oriol), que en otro contexto podría haber sido matadora, logra la carcajada del espectador. Y todo en 30 segundos. ¡Muy buen corto, Oriol!
No hay comentarios:
Publicar un comentario